El IUJO este año cumple 15 años cosechando frutos en Catia, 15 años en donde a pesar de todos los avatares y lo vertiginoso de cómo se manejan los tiempos en éste lugar, no ha dejado ni un segundo de soñarse, de replantearse hacia dónde va el timón, de formar y graduar a personas que sirvan al mundo, que sirvan con valores y principios cristianos.
El IUJO en sus comienzos estaba aferrado de la mano de sus creadores, mano que fueron soltando a prisa para que sus trabajadores, y en ellos me cuento, tuviesen libertad en su accionar dentro de cada una de las instancias en que se desenvolvían, podíamos con nuestras manos continuar inventando al IUJO, con el horizonte claro basado en el sueño de José María Vélaz.
Llegué dos años de fundado el IUJO y ya estaban las carreras que hasta los momentos operan, menos Administración, la Coordinación de Bienestar Estudiantil, Administración, Control de Estudios, Formación Complementaria,, Pastoral, Biblioteca, la Coral y Deporte. Fui testigo de cómo desde la práctica iniciaron las coordinaciones de Cultura, la Coordinación de Servicios Especiales, Planificación y Proyecto, Servicios Estudiantiles, Servicio Comunitario, y según las necesidades naciendo el equipo de Protocolo, Sonido, Logística, entre otros. Cada uno de estos espacios y proyectos tiene el sello original de sus creadores y a lo largo del tiempo fueron cambiando su proceder, para siempre ser mejores con el fin de brindar calidad a nuestra razón de ser: los estudiantes universitarios.
Hemos pasado por tiempos duros de desesperanza, de profesores que se retiran. Pero siempre hemos permanecido, con nuestro objetivo principal, el cual es mantener la calidad. Siguen quedando personas que sueñan y dan la vida por este proyecto, que a pesar del sueldo se mantienen laborando, soñando con un mundo mejor, con la seguridad de que “esta chispa llegó al incendio”.
Como humanista me identifico plenamente con la Educación Popular, la pedagogía del amor, la educación liberadora, la cual ha hecho que me sienta satisfecha con las prácticas y acciones que aquí se llevan a cabo, comenzando por u na Dirección totalmente horizontal, abierta y en comunicación estrecha con la comunidad iujoista, nos sentimos familia, y de esta manera sentimos a los estudiantes como hijos, todos dan tiempo, sueño, empeño y amor incondicional y estoy segura éste último, es el ingrediente que nos mantiene unidos y despiertos. Para mí el IUJO no es trabajo, es espacio de creación, de reflexión, de lucha, de construcción, de sueños, de hacer patria, de amar, de construir el reino de Dios aquí en la tierra. Al IUJO le agradezco mi vida, ¿qué más le puedo pedir?.
Lcda. Graciela López
Coordinadora de Biblioteca















